Ficha 14 de 80 · Religiosas y espirituales
Dieta monástica benedictina
Montecassino, hacia el año 530. Los monjes comen en silencio mientras escuchan una lectura. En la mesa, dos platos cocinados, por si alguien no puede con uno, la libra de pan del día y una hemina de vino. Carne de cuadrúpedos, solo para los enfermos muy débiles.
En su capítulo del libro
- Evidencia científica
- Sin estudios
- Ficha técnica
- Dificultad, sostenibilidad, macronutrientes, qué se come y qué se excluye, objetivos y corriente
- Perfil
- Gráfico de cinco ejes: evidencia, facilidad, sostenibilidad, adecuación nutricional y flexibilidad social
- Capítulo
- Contexto socio-histórico, filosofía, origen e influencias, puntos clave, un día de ejemplo, qué dice la evidencia, riesgos y críticas
- Para quién
- Para quién sí y para quién no
- Fuentes
- 2 fuentes citadas
Preguntas frecuentes
¿Qué es la dieta monástica benedictina?
La Regla dedica dos capítulos a la comida y la bebida. Prevé dos platos cocinados en cada comida, para que quien no pueda comer uno coma el otro, más un tercero de fruta o verdura si la hay; una libra de pan al día; y una hemina de vino. Prohíbe la carne de cuadrúpedos, salvo a los enfermos muy débiles.
¿Qué evidencia científica tiene la dieta monástica benedictina?
En La matriz de las dietas tiene evidencia sin estudios (nivel detallado: sin evidencia). No se han localizado estudios sobre lo que la dieta promete. Eso no significa que sea perjudicial. Su capítulo resume los estudios disponibles y cita 2 fuentes.
¿Es fácil de mantener la dieta monástica benedictina?
Su dificultad se valora como «fácil» y su sostenibilidad en el tiempo como «alta», en una escala de 1 a 5 cuyos criterios se explican en la metodología del libro.
Dietas similares
- Dieta cristiana: ayunos católicos y ortodoxos (misma tradición cristiana de abstinencia de carne)
- La vida sobria de Cornaro (otra pauta histórica de sobriedad en la mesa)
- Dieta budista (también regula la comida de los monasterios)
Contenido informativo y divulgativo extraído de La matriz de las dietas. La autora no es médica ni dietista-nutricionista. Nada de lo que aparece aquí sustituye la valoración de un profesional sanitario: consulta antes de iniciar, cambiar o abandonar una dieta, sobre todo si tienes una enfermedad, tomas medicación, estás embarazada o has tenido un trastorno de la conducta alimentaria. Los nombres comerciales se citan con fines descriptivos; el libro no está patrocinado ni avalado por ninguno de ellos.