Ficha 45 de 80 · Vegetarianismos y plant-based
Crudiveganismo y frugivorismo (80/10/10)
Cocinar el tomate aumenta la disponibilidad de su licopeno. Aun así, el crudiveganismo descarta calentar los alimentos por encima de unos 42-48 °C para salvar unas «enzimas vivas» que, de todos modos, el estómago degrada.
En su capítulo del libro
- Evidencia científica
- Baja
- Ficha técnica
- Dificultad, sostenibilidad, macronutrientes, qué se come y qué se excluye, objetivos y corriente
- Perfil
- Gráfico de cinco ejes: evidencia, facilidad, sostenibilidad, adecuación nutricional y flexibilidad social
- Capítulo
- Contexto socio-histórico, filosofía, origen e influencias, puntos clave, un día de ejemplo, qué dice la evidencia, riesgos y críticas
- Para quién
- Para quién sí y para quién no
- Fuentes
- 2 fuentes citadas
Preguntas frecuentes
¿Qué es el crudiveganismo y frugivorismo?
El crudiveganismo consiste en comer alimentos vegetales sin cocinar, o calentados por debajo de unos 42-48 °C: frutas, verduras, frutos secos, semillas, germinados y algas, con técnicas como la deshidratación, la germinación o la fermentación. El frugivorismo se basa sobre todo en fruta.
¿Qué evidencia científica tiene el crudiveganismo y frugivorismo?
En La matriz de las dietas tiene evidencia baja (nivel detallado: limitada). Hay pocos ensayos, pequeños, breves o sin grupo de control, o pruebas indirectas. Su capítulo resume los estudios disponibles y cita 2 fuentes.
¿Es fácil de mantener el crudiveganismo y frugivorismo?
Su dificultad se valora como «muy difícil» y su sostenibilidad en el tiempo como «baja», en una escala de 1 a 5 cuyos criterios se explican en la metodología del libro.
Dietas similares
- Dieta vegana (también vegana, pero sin cocción)
- Higiene Natural y Fit for Life (también basada en fruta y alimentos crudos)
- Sistema amucoso de Ehret (también cura con fruta y vegetales)
- Dieta de Daniel y dieta Hallelujah (Hallelujah es mayoritariamente crudivegana)
Contenido informativo y divulgativo extraído de La matriz de las dietas. La autora no es médica ni dietista-nutricionista. Nada de lo que aparece aquí sustituye la valoración de un profesional sanitario: consulta antes de iniciar, cambiar o abandonar una dieta, sobre todo si tienes una enfermedad, tomas medicación, estás embarazada o has tenido un trastorno de la conducta alimentaria. Los nombres comerciales se citan con fines descriptivos; el libro no está patrocinado ni avalado por ninguno de ellos.