Ficha 22 de 80 · Medicina tradicional
Dieta humoral europea (hipocrática y galénica)
Siglo XII. La abadesa Hildegarda de Bingen recomienda espelta, hinojo y castañas, mientras a un flemático, frío y húmedo, se le prescriben alimentos calientes y secos. Durante siglos, esa misma teoría de los cuatro humores justificará sangrías y purgas.
En su capítulo del libro
- Evidencia científica
- Refutada
- Ficha técnica
- Dificultad, sostenibilidad, macronutrientes, qué se come y qué se excluye, objetivos y corriente
- Perfil
- Gráfico de cinco ejes: evidencia, facilidad, sostenibilidad, adecuación nutricional y flexibilidad social
- Capítulo
- Contexto socio-histórico, filosofía, origen e influencias, puntos clave, un día de ejemplo, qué dice la evidencia, riesgos y críticas
- Para quién
- Para quién sí y para quién no
- Fuentes
- 1 fuente citada
Preguntas frecuentes
¿Qué es la dieta humoral europea?
Cada humor y cada alimento tienen dos cualidades: caliente o frío, y seco o húmedo. La dieta compensa el temperamento de la persona (sanguíneo, flemático, colérico o melancólico), la edad y la estación. Por ejemplo, a un flemático (frío y húmedo) se le recomiendan alimentos calientes y secos.
¿Qué evidencia científica tiene la dieta humoral europea?
En La matriz de las dietas tiene evidencia refutada (nivel detallado: refutada). Hay estudios que contradicen su fundamento o su promesa principal. Su capítulo resume los estudios disponibles y cita 1 fuente.
¿Es fácil de mantener la dieta humoral europea?
Su dificultad se valora como «media» y su sostenibilidad en el tiempo como «media», en una escala de 1 a 5 cuyos criterios se explican en la metodología del libro.
Dietas similares
- Dieta unani y Tibb persa (comparte la teoría de los cuatro humores)
- La vida sobria de Cornaro (otra regla histórica europea de vida sobria)
- Dieta monástica benedictina (también medieval y de origen cristiano)
- Dieta ayurvédica (otra medicina tradicional basada en humores)
Contenido informativo y divulgativo extraído de La matriz de las dietas. La autora no es médica ni dietista-nutricionista. Nada de lo que aparece aquí sustituye la valoración de un profesional sanitario: consulta antes de iniciar, cambiar o abandonar una dieta, sobre todo si tienes una enfermedad, tomas medicación, estás embarazada o has tenido un trastorno de la conducta alimentaria. Los nombres comerciales se citan con fines descriptivos; el libro no está patrocinado ni avalado por ninguno de ellos.